domingo, 16 de marzo de 2025

El terrible registro de España sobre gasto en Defensa

Pedro Sánchez se encuentra presionado por la OTAN y sus socios de coalición.

“La cifra de España es muy baja”, declaró Donald Trump el mes pasado al referirse al gasto en Defensa del país. Por una vez, tenía razón con sus cifras. Con sólo un 1,28% del PIB del año pasado, España se encuentra en la parte más baja de la clasificatoria de la liga de la OTAN (véase gráfico).

El Gobierno se defiende tenazmente. Vean lo que el país hace con el dinero y comprueben que es un “socio fiable”, respondió Pedro Sánchez, el primer ministro socialista. Su gasto está aumentando rápidamente: va bien encaminado para cumplir la promesa que hizo Sánchez de alcanzar el objetivo de la alianza del 2% del PIB para 2029 (aunque ese objetivo fue, todo sea dicho, establecido en 2014 y la mayoría del resto de los países de la UE ya lo han alcanzado).

El problema es que el objetivo ha quedado obsoleto. Con una gran preocupación de que Trump pueda dejar de garantizar la seguridad americana sobre Europa, España es objeto de intensas presiones por parte de sus socios europeos para gastar mucho más (y más rápidamente).


Sorprendentemente, quizás, la escasez del presupuesto de Defensa de España data de los tiempos de Franco, el dictador del país desde 1939 hasta 1975, quien habiendo conducido a las fuerzas armadas hasta el poder pudo después ignorarlas. La modernización militar tan sólo comenzó con los gobiernos democráticos tras la adhesión de España a la OTAN en 1982. Se eliminó el servicio militar, se creó un ejército profesional y se compraron aviones norteamericanos. Sin embargo, los votantes se muestran poco entusiastas con el gasto militar y en los presupuestos austeros que siguieron a la crisis financiera de 2008 el gasto cayó y en 2014, año en que Rusia atacó a Ucrania por primera vez, tan sólo era del 0.9% del PIB.
 
“La política de Defensa siempre ha supuesto un problema para los Gobiernos”, declara Félix Arteaga, un oficial jubilado ahora en el Instituto Real Elcano, un gabinete estratégico. “Nadie pensaba que teníamos que aumentar el gasto militar”. Tan sólo ha sido en esta década cuando ha comenzado a crecer de nuevo, y especialmente, desde que Sánchez acogiera la cumbre anual de la OTAN en Madrid en 2022. El año próximo el presupuesto de Defensa habrá aumentado un 26% en términos nominales. Sin embargo, alcanzar el objetivo del 2% requiere casi doblar el gasto anual (hasta 36.500 millones de euros). En circunstancias normales esto resultaría difícil.
 
A diferencia de muchos países europeos que se están estancando, España está creciendo a un ritmo del 3% aproximadamente, por lo que debería ser posible recabar recursos para Defensa. El problema es político. Sánchez ha liderado Gobiernos en minoría desde 2018. Fracasó en su intento de conseguir apoyos para aprobar unos presupuestos el año pasado y puede volver a fracasar este año. Esto hace difícil replicar el aumento del 26% en el gasto de defensa de los presupuestos de 2023. Pero al reestructurar el gasto presupuestado, este mes el Gobierno ha anunciado un gasto extraordinario de 400 millones de euros con el objeto de subir los relativamente bajos salarios de los militares. Sin embargo, la ausencia de presupuestos, que ya dura muchos años, hace más difíciles la planificación en Defensa y los grandes acuerdos de contratación.
 
En lo referente al aspecto militar, España ofrece mejores resultados que con el gasto. Con unos efectivos de 116.000 (debido al aumento de 7.000 para 2029), sus fuerzas armadas son bastante pequeñas. Sin embargo, están bien entrenadas y equipadas, al menos según los estándares de ayer. Su armamento incluye jets Eurofighter, aviones de transporte y barcos anfibios diseñados para el despliegue lejano de fuerzas armadas. Alrededor de 3.500 soldados españoles intervienen en misiones de la OTAN en Europa del Este y otros operan en proyectos de la ONU para misiones de paz. Sánchez ha sido un partidario incondicional de la resistencia de Ucrania a la invasión de Rusia. Visitó Kiev de nuevo el pasado 24 de febrero. España ha enviado tanques, ha entrenado a 7.000 soldados ucranianos y este año, como el pasado, aprobó mil millones de euros en donaciones para municiones y misiles.
 
Con el objetivo de afrontar el deterioro de las perspectivas de seguridad europeas, España necesita sistemas de defensa aérea más fuertes, más aviones y tanques y mucha más inversión en drones y ciberguerra, declara el señor Arteaga. Algunos de estos ya están en camino pero otros no. Una particular preocupación es Marruecos, que reclama la soberanía de Ceuta y Melilla, dos enclaves españoles en el norte de África. Durante el primer mandato de Trump, Marruecos se convirtió en uno de sus socios preferidos. Está a la búsqueda de cazas F35 sigilosos y puede que los consiga. Sánchez ha hecho declaraciones en contra de muchas de las políticas de Trump. Sin embargo, sus oficiales confían en la estratégica importancia para los EE.UU. de Rota (Cádiz), una base naval al sur de España donde pueden atracar hasta 6 destructores según un acuerdo renovado en 2023.
 
En su intento de rearmarse de forma más rápida, el margen de maniobra del presidente del Gobierno está limitado por sus socios de coalición del ala dura de la izquierda, entre los que se encuentran antiamericanos y contrarios a la OTAN. El partido conservador (Partido Popular) apoya un gran incremento del gasto en Defensa, pero Sánchez se ha mostrado contrario a buscar su apoyo parlamentario. Sobre todo, el Gobierno quiere evitar tener que recortar el gasto social para financiar la defensa, lo que podría romper su coalición de centroizquierda.
 
Sánchez afirma ahora que el gasto alcanzará el 2% del PIB antes de 2029, aunque no ha explicado cómo. Sin embargo, España se enfrenta a un objetivo cambiante. Trump habla de un 5% del PIB mientras que Mark Rutte, el nuevo secretario general de la OTAN, quiere que la alianza apruebe una cifra “muy por encima del 3%” en su próxima cumbre en junio; la cantidad preferida es del 3,6% o incluso del 3,7%. El Gobierno de España insiste en que cualquier cifra por encima del 2% debe provenir de fuentes de financiación europeas, ya sea en forma de deuda adicional de la UE ya sea a través de la reutilización de los programas de la UE existentes. Algo de esto probablemente sucederá ahora. Y convenientemente encontraría escasa oposición doméstica.

Traducción del artículo publicado el 15 de marzo de 2025 en The Economist.

sábado, 15 de febrero de 2025

Cómo la economía de España se convirtió en la envidia de Europa

Es una fría tarde de mediados de invierno en Segovia, localidad del centro de España, y los turistas se concentran a los pies del acueducto romano de la ciudad, contemplando sus famosos arcos y haciéndose selfis. Muchos de los visitantes son españoles, pero también hay gente de otros países europeos, asiáticos y latinoamericanos, todos atraídos por el encanto histórico, la gastronomía y el espectacular emplazamiento de Segovia, más allá de las montañas del norte de Madrid.

“Hubo un momento durante el covid en que pensé que quizás el turismo nunca volvería a ser lo que antes”, afirma Elena Mirón, una guía local ataviada con una boina de color fucsia que está a punto de conducir a un grupo por la ciudad. “Pero ahora las cosas van muy bien y siento que este año va a ser un gran año, como 2023 y 2024. Estoy feliz porque puedo vivir de este trabajo que amo”.

España recibió un récord de 94 millones de visitantes en 2024 y compite ahora con Francia, que recibió 100 millones, por convertirse en el mayor centro de turismo extranjero del mundo. Y la expansión de la industria del turismo posterior al covid es una de las principales razones de por qué la cuarta mayor economía de la Eurozona ha ido sobrepasando fácilmente las cifras de Alemania, Francia, Italia y Reino Unido, con un incremento del PIB del 3,2% este año. En cambio, la economía alemana se contrajo un 0,2% en 2024 mientras que la francesa creció un 1,1%, la italiana un 0,5% y la de Reino Unido un esperado 0,9%.

 
Todo ello ayuda a explicar por qué la revista The Economist ha calificado a la española como la economía que está obteniendo mejores resultados a nivel mundial. “El modelo español es exitoso porque es un modelo equilibrado, y esto es lo que garantiza la sostenibilidad del crecimiento”, declara Carlos Cuerpo, el ministro de Economía del Gobierno de Coalición liderado por los socialistas. Señala que España fue la responsable del 40% del crecimiento de la Eurozona el pasado año.

Aunque subrayó la importancia del turismo, Carlos Cuerpo también apuntó a los servicios financieros, a la tecnología y a la inversión como los factores que han ayudado a España a recuperarse de la grave situación de la pandemia, cuando el PIB se hundió un 11% en un año.
 
“Estamos saliendo del covid sin cicatrices, modernizando nuestra economía y por consiguiente elevando nuestro potencial de crecimiento del PIB”, añade.

Dicho proceso de modernización se está viendo asistido por los fondos de recuperación posteriores a la pandemia del programa Next Generation de la UE. España recibirá un total de 163.000 millones de euros hasta 2026, siendo el mayor receptor de estos fondos junto con Italia.

España está invirtiendo el dinero en el sistema nacional de ferrocarril, en zonas de bajas emisiones de pequeñas y grandes ciudades, en la industria del vehículo eléctrico y en subvenciones para pequeñas empresas.

“El gasto público ha sido elevado y es el responsable de casi la mitad de nuestro crecimiento desde la pandemia”, señala María Jesús Valdemoros, profesora de economía de IESE Business School.
 
Otras principales economías europeas han visto obstaculizado su crecimiento por su mayor dependencia de la industria que España y, confirma, “que la industria está sufriendo mucho ahora debido a factores tales como el alto coste de la energía, la competitividad con China y otros países asiáticos, el coste de la transición hacia un modelo medioambientalmente más sostenible y el proteccionismo comercial”.

Desde el covid, el otro gran desafío económico de España ha sido la crisis del coste de la vida, desencadenada por los cuellos de botella de la cadena de suministro y la invasión de Ucrania por parte de Rusia en 2022. La inflación alcanzó el punto más alto de su tasa anual con un 11% en julio de ese año, mientras los precios de la energía afectaban especialmente a los españoles, pero a finales de 2024 habían vuelto a caer al 2,8%.
 
Madrid cree que las subvenciones incorporadas para reducir el coste del consumo de combustible y fomentar el uso del transporte público fueron clave para mitigar el impacto de la subida del precio de la energía, así como varios incrementos del salario mínimo.
 
En el momento más álgido de la crisis energética europea, España y Portugal también negociaron con Bruselas la denominada “excepción ibérica”, permitiéndoles topar el precio del gas utilizado para generar electricidad con el objetivo de reducir las facturas de los consumidores.
 
Carlos Cuerpo argumenta que dichas medidas han ayudado a contrarrestar la tradicional vulnerabilidad de España a la crisis económica. “España demuestra ser más resiliente a shocks sucesivos, incluyendo el shock de inflación que se produjo con la guerra de Ucrania”, declaró. “Y creo que forma parte del escudo protector general que hemos desplegado para nuestros consumidores y empresas”.

La producción de energía verde por parte del país se considera otro factor favorable, no sólo a la hora de garantizar la electricidad, sino también estimulando la inversión. España dispone de la segunda mayor infraestructura de energía renovable de la Unión Europea.
 
Esta última es una bendición para un país que es el segundo mayor productor de vehículos de Europa, según Wayne Griffiths, el CEO británico de Seat y Cupra. Aunque la producción española de vehículos eléctricos va rezagada respecto al resto de Europa, Griffiths advierte un enorme potencial en dicha área.
“(En España) tenemos todos los factores necesarios para tener éxito: competitividad, profesionales bien formados y una política energética que respalda todo ello”, confirma. “No tiene sentido fabricar vehículos de cero emisiones si estás utilizando energía sucia”.
 
A pesar de estos aspectos positivos, una debilidad duradera de la economía española ha sido una crónica alta tasa de desempleo, la más elevada de la UE y casi el doble de la media del bloque. Sin embargo, la situación mejoró en el último trimestre de 2024, cuando la tasa de desempleo española cayó al 10,6%, su nivel más bajo desde 2008.

Mientras tanto, el número de personas empleadas en España alcanza los 22 millones, todo un récord. La reforma laboral, que persigue la estabilidad, se considera una razón clave para ello.
 
Esta reforma incrementó las restricciones para usar los contratos temporales en las empresas, favoreciendo una mayor flexibilidad para el uso de contratos indefinidos. Ello ha reducido el número de trabajadores con empleos temporales sin dificultar la creación de empleo. Además, aunque la llegada de inmigrantes ha desatado un feroz debate político, su absorción por el mercado laboral es considerada por muchos como crucial para un país con una población que envejece rápidamente.

El primer ministro socialista, Pedro Sánchez, se ha mostrado claro a la hora de destacar la necesidad de inmigrantes, describiendo su contribución a la economía como “fundamental”.
 
La Comisión Europea ha pronosticado que España continuará liderando durante este año el crecimiento entre las grandes economías del bloque y permanecerá por encima de la media de la UE. Sin embargo, hay desafíos que acechan en el horizonte. La fuerte dependencia del turismo, y una creciente oposición a dicha industria por parte de los habitantes locales, supone un problema. Otro es la enorme deuda pública de España, que es mayor que la producción anual del país. María Jesús Valdemoros advierte que este es “un desequilibrio que debemos corregir, no sólo porque la nueva norma fiscal de la UE lo exige, sino porque podría provocar inestabilidad financiera”.
 
Además, una crisis de la vivienda ha estallado a lo largo del país, con millones de españoles luchando por encontrar alojamiento asequible. Con un incierto y profundamente polarizado panorama político, al Gobierno en minoría de Sánchez le resulta difícil afrontar tales problemas. Sin embargo, mientras trata de resolver estas incertidumbres, España disfruta de su estatus de motor de la economía europea.

Traducción del artículo publicado en la BBC el 9 de febrero de 2025.

domingo, 9 de febrero de 2025

La excepción española

Una economía europea que crece al ritmo de la americana


“España se está convirtiendo en un centro de referencia mundial de la prosperidad”, declaró Pedro Sánchez, el presidente del Gobierno de España, en un congreso del partido socialista en Sevilla el 1 de diciembre. Mientras el resto de grandes economías europeas están sumidas en la oscuridad, España se dispara. Va a crecer un 3% este año, casi cuatro veces la media de la zona euro. Golpeada más duramente que la mayoría de países por la pandemia, alcanza ahora 1,8 millones más de empleos que a finales de 2019. Los inversores han notado que con un crecimiento más rápido y un déficit fiscal menor que Francia, España ha visto hundirse la rentabilidad de sus bonos menos que la de sus vecinos del norte por primera vez desde 2007.
 
Con los restaurantes atestados de gente y multitudes de consumidores, Madrid disfruta de un evidente entusiasmo prenavideño. ¿Pero cuánto pueden durar los buenos tiempos? Las previsiones calculan que España seguirá superando a sus socios durante al menos los próximos dos años, ayudada en parte por amplias partidas de los Fondos Next Generation, el plan de ayuda de la Unión Europea posterior a la pandemia. España es el mayor beneficiario de éstos después de Italia. Gran parte del crecimiento se debe a la inmigración, el turismo y el gasto público, que pueden eventualmente ir apagándose. Pero cierta parte del crecimiento proviene de exportaciones de servicios no turísticos, por empresas que abarcan desde tecnológicas hasta consultorías de ingeniería. Y eso es buena señal.
Por ejemplo, Smartick, una empresa de software educativo con sede en Pozuelo, una zona a las afueras de Madrid de alto nivel económico. Utiliza big data e inteligencia artificial para proporcionar a los alumnos materiales educativos personalizados en áreas como matemáticas, lectura y programación. Fundada en 2009 por Javier Arroyo y un compañero en la consultoría de gestión, tiene expectativas de crecimiento. El señor Arroyo espera duplicar los 10 millones de euros de ventas anuales en tres años, con la mayor parte de la expansión proveniente del exterior. “Ahora hay una cultura de emprendimiento que no existía hace cinco o diez años”, dice el señor Arroyo. “España comienza a figurar en el panorama digital”.
 
Durante la pandemia, las exportaciones de servicios no relacionados con el turismo superaron los beneficios del turismo por primera vez. Pero el sector de los viajes también se encuentra en pleno auge, con una expectativa de más de 90 millones de visitantes este año, todo un récord. Esto ha provocado estallidos de rechazo hacia los turistas entre los lugareños.
 
El boom del turismo es también uno de los motivos de la inmigración: una cuarta parte de los trabajadores de la hostelería han nacido en el extranjero. La población de España ha aumentado en 1,5 millones durante los últimos tres años (hasta los 48,9 millones de habitantes), siendo casi todo el incremento debido a la inmigración. Los latinoamericanos, con el mismo idioma y una cultura similar, suponen el 70% de las llegadas recientes, lo que ha reducido la posibilidad de fricciones. El hecho de que la inmigración pueda continuar a este ritmo depende en parte de la disponibilidad de vivienda. “Nos encontramos ante el mayor cuello de botella que nunca haya habido”, afirma Rafael Domenech de BBVA, una entidad financiera.
 
Pero con alrededor del 90% de los empleos nuevos siendo ocupados por los inmigrantes, los ingresos per cápita apenas han crecido. Ello explica una paradoja: “El panorama macroeconómico es extraordinario pero la percepción social no lo es”, declara Raymond Torres de Funcas, un centro de análisis. Aunque la inflación desencadenada por la invasión de Ucrania por parte de Rusia haya disminuido, en términos reales, los ingresos de una familia con empleo estable son ligeramente menores que en 2019. Tan sólo en torno al último año ha comenzado a crecer el salario real medio. Los expertos afirman que gracias a los grandes aumentos del salario mínimo por parte de Pedro Sánchez, los ingresos de los españoles más pobres han crecido más rápido que la media.
 
De forma preocupante, la inversión ejercida por el sector privado decae por detrás del resto de la economía. Aún permanece por debajo de los niveles de 2019. Hasta que la pandemia interrumpió la economía, la española crecía en torno a un respetable 3% anual entre 2015 y 2019 y creando empleos más rápidamente que en el pasado. Esta situación se debía en gran parte a las reformas del sistema financiero y el mercado laboral promovidas por el gobierno conservador anterior durante la gran recesión. “España todavía está viviendo de aquello”, relata Íñigo Fernández de Mesa, de la Patronal.

La segunda reforma laboral que llevó a cabo Pedro Sánchez en 2021 mantuvo la flexibilidad laboral y añadió medidas enérgicas contra el abuso de los contratos temporales. Sin embargo, los líderes económicos culpan a las medidas más recientes del Gobierno de la ralentización en la inversión. Se quejan especialmente de los constantes retoques sobre las leyes de contratación y de un incesante aumento de los impuestos. Como consecuencia, “las empresas están a la expectativa, en espera”, declara Juan María Nin, del Círculo de Empresarios, un centro de análisis.
 
Desde las elecciones del año pasado, el Gobierno en minoría de Sánchez ha tenido que amoldarse a las conflictivas exigencias de seis partidos, entre los que se encuentran de izquierda y nacionalistas, que lo sustentan en el Congreso de los Diputados. Entre las caóticas escenas parlamentarias del mes pasado, ha conseguido aprobar un aumento de los impuestos valorado en 4.500 millones de euros (0,3% del PIB). Entre estos se incluye una duración de tres años de una tasa de emergencia sobre los intereses e ingresos por comisiones de las entidades financieras, creada originalmente como una medida temporal cuando los tipos de interés crecieron en 2022. Los banqueros se quejan de que esto supone una doble imposición y hará que los bancos sean más cautelosos a la hora de conceder crédito.
 
Los expertos señalan que los bancos y las empresas están obteniendo pingües beneficios. El impuesto a la banca “ha generado ingresos para financiar la red de seguridad social”, añade Carlos Cuerpo, el ministro de Economía. Explica que espera que la inversión y el consumo privado sean los principales motores de crecimiento de ahora en adelante. El aumento de los impuestos ayudará también al Gobierno a cumplir con su política de reducción paulatina del déficit fiscal y, por consiguiente, asegurarse el siguiente tramo de ayuda de la UE. “Pensamos que es posible un aterrizaje suave”, declara el ministro. Eso puede ser cierto respecto a las finanzas públicas. La prueba del modelo español reside ahora en sentido más amplio en la tasa de inversión.

Traducción del artículo publicado el 12 de diciembre de 2024 en The Economist.

domingo, 12 de enero de 2025

La reversión

La victoria de Trump es una vuelta al estado original de las sociedades centralizadas y jerárquicas, como la nuestra. Ese es el problema.




Íbamos a peor lentamente. Ahora vamos a peor rápidamente. La democracia, la rendición de cuentas, los derechos humanos y la justicia social retrocedían mientras el dinero invadía nuestra política. Sobre todo, nuestros sistemas de soporte vital (la atmósfera terrestre, los océanos, los ecosistemas, el hielo y la nieve) han sido golpeados reiteradamente independientemente de quién gobernaba. Donald Trump podría asestar los golpes definitivos, pero él no es el causante de un sistema económico que destruye el medio ambiente. Es su representación.
 
Durante el Gobierno de Joe Biden, EE.UU. no cumplió sus propios objetivos climáticos y dichos objetivos fueron insuficientes para cumplir con el objetivo global de limitar el calentamiento a 1,5º C por encima de los niveles preindustriales. Dicho objetivo podría, a su vez, no ser lo suficientemente eficaz como para evitar el umbral de no retorno de los elementos del sistema climático de la Tierra. Ya con un 1,3º C de elevación térmica observamos lo que parece un “flickering” climático: las perturbaciones cada vez más salvajes que tienden a preceder el colapso de un sistema complejo.
 
Trump ha prometido hacerle la guerra al planeta Tierra, incumpliendo los compromisos climáticos de EE.UU. y volviendo a retirar las restricciones a la extracción y quema de combustibles fósiles. Si sigue la agenda del Proyecto 2025, abandonará la Conveción Marco de las Naciones Unidas sobre el clima, haciendo que su ataque sobre el sistema climático de la Tierra sea más difícil de evitar.
 
Su base de votantes evangélica, deseosa de avanzar en el apocalipsis bíblico, lo adorará por ello. La mayoría, sencillamente niega el cambio climático. Otros consideran que eventos como las inundaciones y los incendios no son advertencias sino alegres presagios del fin del mundo: una gran limpieza en la que los justos serán ensalzados para sentarse a la derecha de Dios y sus enemigos arderán en la hoguera. Lo que veremos bajo un nuevo mandato de Trump será una evidente vinculación de los intereses de las empresas de combustibles fósiles con un electorado que apunta al Armagedón (y con la esperanza de recibir la ayuda de Benjamín Netanyahu).
 
Pero no lo olvidemos: el mayor problema al que la humanidad jamás se haya enfrentado apenas se ha mencionado en esta campaña electoral. Si Trump lo mencionó, fue para denunciar el cambio climático como “una de las mayores estafas de todos los tiempos”, mientras Kamala Harris apenas se pronunció en torno a este asunto. Quizás esto no sea una sorpresa, ya que ambos candidatos tenían una gran dependencia de la financiación por parte de los multimillonarios. El capital siempre es hostil a las restricciones y una política medioambiental eficaz habría supuesto la mayor de las restricciones.
 
En casi todos los frentes, la honestidad y la humanidad han estado retrocediendo durante muchos años. El genocidio, la conquista colonial, el apropiamiento de recursos de los pobres: todos han reaparecido incluso antes de que Trump vuelva a la Casa Blanca. Los ricos han aprendido cómo jugar con nuestros sistemas políticos. El capital ha encontrado los medios para resolver su antiguo problema: la democracia.
 
La conquista de EE.UU. por parte de Trump se ve como algo nuevo. Sin embargo, a mí me parece una vuelta al estado original de las sociedades centralizadas y jerárquicas. Durante muchos siglos, estas sociedades se caracterizaron por un poder extremo otorgado a un líder. Este poder se ejercía por una casta de privilegiados que se aprovechaba de una creencia basada en la inherente superioridad de unos grupos sobre otros. Esta casta estaba facultada para tratar las vidas de los demás como desechables, para criminalizar el disenso e infligir una violencia y crueldad extremas sobre aquellos que desafiaran al líder o su ideología. En lugar de argumentos racionales, utilizaba símbolos, eslóganes, ceremonias y desfiles para reforzar su poder y crear consenso social.
 
Un sistema democrático centralizado siempre fue una contradicción. Sin embargo, por muy ilustrados que parecieran los padres fundadores de EE.UU. (o los reformadores liberales de Reino Unido), crearon sistemas en los que el poder de las élites nunca renunciaría al control. Estos sistemas fueron muy vulnerables a raptos y reversiones. Solamente una democracia mucho más descentralizada y participativa podría oponerse a la vuelta a un gobierno autocrático.
 
Hemos trabajado durante años por una teoría popular de la democracia: para ganar poder debes argumentar en favor de la política que quieres ver, utilizando argumentos razonados. Los votantes valorarán los argumentos que compiten. En base a esto, y considerando los antecedentes de los candidatos, los votantes decidirán qué facción, que opera desde un centro distante, elegirán para gobernarlos durante los próximos cuatro o cinco años. Entonces confiarán en esos representantes para que actúen en su nombre hasta las próximas elecciones, basándose en un supuesto consentimiento. Esto fue un cuento de hadas.
 
La gente busca destruir aquello de lo que se siente excluida. Las “democracias” centralizadas lo excluyen todo salvo un círculo minoritario de poder genuino. Los desempoderados no se sienten impresionados por los “argumentos racionales” de esta o aquella facción: tienen un deseo completamente razonable (por muy irracional que su expresión resulte ser) de dar una patada al sistema. Hay formas constructivas y también destructivas de hacerlo. La mayoría de los votantes de EE.UU. han escogido ahora la vía destructiva. El mensaje de la victoria de Trump parece claro: al infierno con tus argumentos racionales. Danos homilías reconfortantes y sacrificios de sangre.
 
Trump pudo ser frenado con las elecciones a mitad de mandato, pero sus designaciones de magistrados para el Tribunal Supremo y la ayuda recibida de inmunidad casi de amplio-espectro le permitirán gobernar en ciertos aspectos sin restricciones. De alguna manera, puede ejercer un poder mayor del que los reyes medievales podrían haber soñado, ya que la desigualdad de armas entre el estado y los ciudadanos ha crecido de forma masiva en la era “democrática”.
 
Una propaganda sofisticada en nuevos canales de medios de comunicación, tecnologías de vigilancia, nuevos medios de control de masas, asesinatos selectivos: como hemos visto en otros países, estos métodos pueden utilizarse para eliminar la disidencia con una eficacia horrorosa. Cuando vi los mini drones que utiliza el Gobierno ruso para lanzar granadas sobre civiles en la ciudad ucraniana de Jersón, pensé: “un día eso podría ocurrirnos a cualquiera de nosotros”.
 
Por monstruoso que pueda parecer, Trump no es una excepción. Es la síntesis de la pseudodemocracia capitalista. Sus valores, completamente extrínsecos (basados en el prestigio, estatus, imagen, fama, poder y dinero) son los valores dominantes proyectados durante años sobre cada pantalla y en cada mente. Su criminalidad es la criminalidad del sistema. Su abuso de las mujeres, de los trabajadores, de los clientes, de los musulmanes, de los inmigrantes, de las personas discapacitadas y del medio ambiente es el abuso que la mayoría de la población mundial ha sufrido durante siglos.
 
¿Qué hacemos? Evitar que suceda en nuestros países. Esto, creo, requiere una descentralización masiva, la transferencia de la política a los ciudadanos, la creación de una democracia genuina que no pueda ser capturada tan fácilmente, la construcción de una civilización medioambiental que subordine la economía al sistema climático de la Tierra y no al revés. Nadie diría que esto fuera fácil. Pero ahora mismo estamos perfectamente entregando nuestras vidas a los Donald Trump que acechan en cada país.

Traducción del artículo de opinión publicado el 8 de noviembre de 2024 en el blog de George Monbiot.

miércoles, 1 de enero de 2025

Europa debe invertir: Draghi lleva razón

Afrontémoslo: el informe sobre la competitividad y el futuro de Europa enviado por Mario Draghi a la Comisión Europea avanza en la dirección correcta. Para el expresidente del Banco Central Europeo, Europa necesita realizar en el futuro inversiones adicionales por valor de 800.000 millones de euros cada año, o alrededor de tres veces el Plan Marshall (entre el 1% y el 2% del PIB en inversiones anuales del período posterior a la Segunda Guerra Mundial). Esto permitiría al continente volver a los niveles de inversión de las décadas de 1960 y 1970. Para conseguirlo, el informe propone recurrir a deuda conjunta emitida por la Unión Europea, como se hizo con los 750.000 millones de euros del plan de recuperación adoptado en 2020 para afrontar el Covid-19. Con la diferencia de que ahora el objetivo es reunir tal cantidad de dinero anualmente para dedicarla a inversiones sostenidas en el futuro (particularmente en investigación y nuevas tecnologías), y no para financiar una respuesta excepcional a una pandemia. Si Europa se mostrase incapaz de realizar estas inversiones, el continente entraría en una “lenta agonía” ante EE.UU. y China, advierte el informe.

Uno puede estar en desacuerdo con Draghi en varios aspectos clave, sobre todo en la composición precisa de la citada inversión. Sin embargo, este informe tiene el gran mérito de desafiar el dogma de la austeridad fiscal.

 

Según algunos, tanto en Alemania como en Francia, los países europeos deberían arrepentirse de sus déficits anteriores y entrar en una fase de superávits primarios en sus cuentas públicas, en otras palabras, entrar en una fase en la cual los contribuyentes deberían pagar mucho más en impuestos de lo que reciben en forma de gasto, con el objetivo urgente de devolver el interés de la deuda y el principal.

 

En realidad, este dogma de la austeridad está basado en un sinsentido económico. Primero, porque los tipos de interés reales (sin incluir la inflación) han caído en los últimos 20 años a niveles históricamente bajos en Europa y EE.UU.: menos del 1% o 2%, y en ocasiones incluso niveles negativos. Esto refleja una situación en la que hay unas enormes ganancias imprevistas de ahorros poco o mal empleados en Europa y el mundo, listos para ser invertidos en los sistemas financieros occidentales con prácticamente ningún rédito. Ante tal situación, las autoridades públicas tienen la obligación de movilizar tales cantidades e invertirlas en formación, sanidad, investigación y nuevas tecnologías, infraestructuras energéticas y de transporte, rehabilitación térmica de edificios, etc.

 

En cuanto a los niveles de deuda pública, son sin lugar a dudas muy altos, pero no es la primera vez que esto ocurre. Son cifras similares a las observadas en Francia en 1789 (aproximadamente la renta nacional anual), y significativamente inferiores a las vistas en Reino Unido tras las guerras napoleónicas del siglo XIX (la renta nacional de dos años) y en todos los países occidentales tras las dos guerras mundiales (renta nacional de dos-tres años).

 

Sin embargo, la historia demuestra que tales niveles de deuda no se pueden afrontar utilizando métodos normales. Se necesitan medidas excepcionales, tales como gravámenes sobre los activos privados más altos, como los que se aplicaron con éxito en el periodo de posguerra en Alemania y Japón. Cuando los tipos de interés reales crezcan de nuevo, habrá que hacer lo mismo, aplicando impuestos a los multimillonarios. Algunos esgrimirán que esto es imposible, pero en realidad es una sencilla transferencia contable. Lo mismo no se puede decir sobre los desafíos que plantean el calentamiento global, la sanidad pública o la formación, que no pueden resolverse de un plumazo.

 

Si examinamos ahora los detalles de las propuestas del informe Draghi, existe obviamente mucho que criticar, y eso es bueno. Una vez que se acepte el principio de que hace falta inversión masiva en Europa, es saludable que se expresen diferentes opiniones acerca del tipo de modelo de desarrollo y de los indicadores de bienestar que queremos promover. En este caso, el enfoque de Draghi es tecnófilo, mercantil y consumista. Hace hincapié en subvenciones públicas a gran escala para la inversión privada en tecnología digital, inteligencia artificial y medioambiente. Sin embargo, existen razones para creer que Europa debería aprovechar la oportunidad para desarrollar otros modos de gobierno y evitar, una vez más, dar todo el poder a enormes grupos de capital privado para gestionar nuestros datos, nuestras fuentes de energía o nuestras redes de transporte.

 

Draghi también considera la inversión pública, por ejemplo en investigación y enseñanza superior, pero de una forma excesivamente elitista y restrictiva. Propone que el Consejo Europeo de Investigación debería financiar a las universidades directamente (y no sólo a proyectos de investigación individuales), lo que sería muy positivo. Desafortunadamente, el informe propone centrarse únicamente en unos pocos polos de excelencia en las principales urbes, lo que sería económicamente peligroso y políticamente inaceptable. La sanidad pública y los hospitales ni se mencionan en el informe.

 

En términos generales, para adoptar tal plan de inversión, es fundamental que los territorios en desventaja y las regiones más perjudicadas (incluso, por ejemplo, en Alemania) se beneficien de recursos masivos y visibles. Si Francia, Alemania, Italia y España, que conjuntamente reúnen tres cuartos de la población de la Eurozona y de su PIB, pudieran ponerse de acuerdo de forma equilibrada en términos sociales y territoriales, sería posible avanzar sin esperar que hubiera unanimidad, confiando en un grupo principal de países (como vislumbra el informe Draghi). Este es el debate en el que ahora debe participar Europa.


Traducción del artículo de opinión publicado el 17 de septiembre de 2024 por Thomas Piketty en Le Monde.

sábado, 28 de diciembre de 2024

El programa NextGenerationEU alcanza 300 mil millones de euros en el marco del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia con nuevos desembolsos a República Checa, Alemania, Italia, Portugal y Rumanía

Bruselas, 23 de diciembre de 2024

En función del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, hoy, la Comisión Europea ha realizado los desembolsos de los fondos a República Checa, Alemania, Italia, Portugal y Rumanía, alcanzando un total de 26.800 millones de euros en forma de préstamos y subvenciones. El total desembolsado bajo este mecanismo ha superado ahora los 300.000 millones de euros. Este importante hito refleja la magnitud de las reformas e inversiones transformadoras que se están llevando a cabo en todos los Estados miembros, acelerando las transiciones ecológica y digital mientras se fortalece la resiliencia general de la Unión Europea.

 

La República Checa recibe su tercer pago por un valor de 1.700 millones de euros

 

La Comisión Europea ha desembolsado 1.500 millones de euros en subvenciones y 200 millones de euros en préstamos a la República Checa sin prefinanciación.

 

El 16 de septiembre de 2024, República Checa envió su tercera solicitud de pago contemplando 65 hitos y objetivos. Entre estos se incluyen reformas, tales como las enmiendas a la Ley de Energía con el objeto de simplificar la creación de comunidades energéticas y la expedición de permisos para proyectos de energía renovable, así como la entrada en vigor de planes de gestión de residuos y de protección a denunciantes. También se incluyen inversiones en infraestructuras ferroviarias (como la electrificación y reconstrucción de líneas de ferrocarril, así como la restauración de los edificios de las estaciones), la adecuación de la eficiencia energética en edificios públicos, el apoyo a la investigación industrial y la digitalización de los juzgados.

 

La Comisión valoró inicialmente de forma positiva 63 de los 65 hitos el pasado 15 de noviembre de 2024 y a continuación se emitió una opinión favorable por parte del Comité Económico y Financiero del Consejo, lo que allanó el camino para tomar una decisión positiva sobre el pago. En cuanto a los dos hitos que no se cumplieron, la Comisión Europea reconoce que República Checa ha tomado los primeros pasos para afrontarlos, aunque todavía queda mucho trabajo por hacer. A este país se le ha dado más tiempo para cumplir con dichos hitos.

 

Hasta la fecha, República Checa ha recibido una cantidad de 4.390 millones de euros de un total de 9.200 millones de euros destinados al plan de recuperación y resiliencia checo.

 

Alemania recibe su segundo pago por un valor de 13.500 millones de euros

 

La Comisión ha desembolsado 13.500 millones de euros en subvenciones a Alemania sin prefinanciación.

 

El 13 de septiembre de 2024, Alemania envió su segunda solicitud de pago con la condición de cumplir con 42 hitos y objetivos. Estos incluyen reformas en política climática y energética, como el avance de la Estrategia Nacional de Hidrógeno alemana y la promoción de la movilidad no contaminante y en digitalización, que incluye la modernización de la administración pública y el impulso de una política de datos innovadora. También cubre inversiones en sostenibilidad, como vehículos eléctricos y energías renovables, y en infraestructura digital, que incluye microelectrónica, comunicación, tecnología y la digitalización de los ferrocarriles así como guarderías, vivienda y sanidad.

 

La Comisión Europea valoró inicialmente de forma positiva la solicitud el 26 de noviembre de 2024, a lo que le siguió una opinión favorable por parte del Comité Económico y Financiero del Consejo, lo que allanó el camino para el desembolso final de los fondos.

 

Hasta la fecha, Alemania ha recibido una cantidad de 19.750 millones de euros de un total de 30.300 millones de euros destinados al plan de recuperación y resiliencia alemán.

 

Italia recibe su sexto pago por un valor de 8.700 millones de euros

 

La Comisión ha desembolsado 6.900 millones de euros en préstamos y 1.800 millones en subvenciones a Italia sin prefinanciación.

 

El 28 de junio de 2024 Italia envió su sexta solicitud de pago contemplando 39 hitos y objetivos. Estos incluyen reformas en la administración pública, mejoras en los recursos humanos, contratación pública y administración tributaria, así como política social, que incluye la lucha contra el empleo sumergido y el apoyo a los mayores dependientes. Además, se incluyen inversiones en digitalización, como el desarrollo de plataformas logísticas digitales y la modernización de los parques nacionales, junto con medidas de sostenibilidad, como la gestión de residuos y el desarrollo agrisolar.

 

La Comisión Europea valoró inicialmente de forma positiva la solicitud el 26 de noviembre de 2024, a lo que le siguió una opinión favorable por parte del Comité Económico y Financiero del Consejo, lo que allanó el camino para el desembolso final de los fondos.

 

Hasta la fecha, Italia ha recibido una cantidad de 122.200 millones de euros de un total de 194.400 millones de euros destinados al plan de recuperación y resiliencia italiano.

 

Portugal recibe el quinto pago por un valor de 2.900 millones de euros

 

La Comisión ha desembolsado 1.650 millones de euros en subvenciones y 1.250 millones de euros en préstamos a Portugal sin prefinanciación.

 

El 3 de julio de 2024, Portugal envió su quinta solicitud de pago contemplando 42 hitos y objetivos. Estos incluyen reformas en política energética, como el abordaje de la pobreza energética, la promoción de hidrógeno y biometano renovables y la mejora de la eficiencia energética, así como en gobernanza económica, como el desarrollo del mercado de capitales y la simplificación del sistema impositivo. También cubre inversiones en la descarbonización del transporte público, la prevención de incendios así como medidas modernizadoras entre las que se incluyen la mejora de los equipos médicos, de la vivienda, la digitalización de negocios y el sistema fiscal y aduanero.

 

La Comisión Europea valoró inicialmente de forma positiva la solicitud el 26 de noviembre de 2024, y a continuación hubo una opinión favorable por parte del Comité Económico y Financiero del Consejo, lo que allanó el camino para el desembolso final de los fondos.

 

Hasta la fecha, Portugal ha recibido una cantidad de 11.390 millones de euros de un total de 22.200 millones de euros, destinados al plan de recuperación y resiliencia portugués.

 

Rumanía recibe 37,05 millones de euros como parte de su segunda solicitud de pago

 

La Comisión ha desembolsado 37,05 millones a Rumania sin prefinanciación.

 

El 15 de diciembre de 2022 Rumanía envió su segunda solicitud de pago contemplando 51 hitos y objetivos. En septiembre de 2023, la Comisión valoró inicialmente de forma positiva todos los hitos salvo dos. Los hitos 129 y 133, relacionados con inversiones energéticas, no se cumplieron satisfactoriamente lo que llevó a una suspensión de 53,4 millones de euros.

 

Después de que Rumanía proporcionara nueva información y mostrara progresos respecto a estos hitos, la Comisión ha desbloqueado una cantidad bruta de 42,59 millones de euros. Esto incluye 17,78 millones de euros relacionados con el hito 133, que se ha cumplido complemente y 24,8 millones de euros relacionados con el hito 129, en el que se han reconocido avances, aunque dicho hito no haya sido considerado cumplido de forma satisfactoria. El desembolso de Rumanía es de 37,05 millones de euros, tras deducir la prefinanciación. En paralelo, debido a que el hito 129 no se ha cumplido, la Comisión ha reducido la cantidad del préstamo general disponible para Rumanía en 10,77 millones de euros.

 

Hasta la fecha, Rumanía ha recibido un total de 9.400 millones de euros de un total de 28.530 millones de euros destinados al plan de recuperación y resiliencia rumano.

 

Antecedentes

 

Estos desembolsos de los fondos europeos demuestran el constante compromiso de la Unión Europea para ayudar a los Estados miembros a desarrollar sus planes de recuperación y resiliencia, impulsando el crecimiento sostenible, fortaleciendo la resiliencia económica y avanzando hacia las transiciones ecológica y digital en toda la Unión Europea.

 

El Mecanismo entró en vigor en febrero de 2021 con el objetivo de mitigar el impacto social y económico de la pandemia del Covid-19. Se trata de la piedra angular de NextGenerationEU, un instrumento de recuperación sin precedentes de la Unión Europea para ayudar a reparar el inmediato daño económico y social de la pandemia del coronavirus, y supondrá el desembolso de un total de 650.000 millones de euros en subvenciones y préstamos para los Estados miembros de la UE.

El Mecanismo de Recuperación y Resiliencia ayuda a mitigar el impacto social y económico de la pandemia, asegura que los Estados miembros sean más resilientes, más sostenibles, estén mejor preparados para los desafíos y oportunidades de las transiciones ecológica y digital, alcancen los objetivos de la UE de neutralidad climática para 2050 y lleven a Europa hacia el camino de la transición digital, la creación de empleo y la incentivación del crecimiento.

 

A través de este Mecanismo, la Comisión puede recabar fondos (pidiendo préstamos a los mercados de capitales) con el objetivo de ayudar a los Estados miembros a ejecutar reformas e inversiones.

 

En el cuadro de indicadores de Recuperación y Resiliencia hay disponible más información sobre el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia. 

También hay disponibles online preguntas y respuestas sobre el proceso de pago.


Traducción del comunicado de prensa publicado el 23 de diciembre de 2024 en la página web de la Comisión Europea.