La esposa del exviceprimer ministro británico Nick Clegg promete una alternativa liberal al PP y a los socialistas antes de las elecciones anticipadas
La abogada española Miriam González Durántez ha fundado un nuevo partido liberal y de centro, con el compromiso de sanear la política y ofrecer a los votantes una alternativa a los partidos socialistas y conservadores dominantes, mientras el país se prepara para las elecciones generales anticipadas del próximo mes.
González Durántez, exasesora de la UE y esposa del exviceprimer ministro británico Nick Clegg, afirma que su nuevo partido, Democracia21, ofrecerá un tipo de política moderna y transparente que "no se alimenta del miedo, los insultos ni la nostalgia".
El programa electoral de Democracia21 acusa tanto al Partido Socialista Obrero Español (PSOE), actualmente en el poder, como al Partido Popular (PP), de derecha, de malgastar décadas de gobierno en aras de fines políticos a corto plazo.
"Mientras tanto: la vivienda se volvió inasequible, los jóvenes se marcharon, la burocracia creció como una religión y las disputas sustituyeron al gobierno", afirma. "La política de la vieja escuela convirtió cada problema en una narrativa, y cada solución en una amenaza electoral".
Teniendo en cuenta los escándalos de corrupción que acabaron por derrocar al último Gobierno del PP (y las acusaciones de corrupción que salpican al Gobierno y al círculo más cercano del presidente socialista, Pedro Sánchez), el nuevo partido promete "una limpieza política radical", que incluye una transparencia mucho mayor por parte de los partidos.
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| Nick Clegg (en el centro) y González Durántez en un acto de campaña celebrado en Sheffield en 2015. Fotografía: Jon Super/AP |
González Durántez, que ha anunciado que Democracia21 se presentará en Madrid y Barcelona en las elecciones del 29 de noviembre, también se ha pronunciado sobre dos de los principales temas que preocupan a los votantes: la crisis de la vivienda y la inmigración.
El desahucio el mes pasado de una mujer de 87 años en Madrid desencadenó una oleada de manifestaciones por toda España, provocó la instalación de un campamento de protesta en el centro de la capital y llevó al Gobierno en minoría de Sánchez a proponer medidas de emergencia para intentar que el mercado del alquiler fuera más equitativo. Cuando dichas medidas fueron rechazadas por los partidos de derecha y de extrema derecha a principios de octubre, el presidente del Gobierno convocó elecciones generales anticipadas.
En su intervención durante la presentación de su partido el fin de semana, González Durántez acusó tanto al PSOE como al PP de ignorar la crisis de la vivienda.
"Unos llevan ocho años en el Gobierno y los otros controlan el 80% de los gobiernos autonómicos de España", afirmó. "Lo que ocurre aquí es que solo se acuerdan de la vivienda cuando se acercan las elecciones y toda la gente sale a la calle".
González Durántez propuso eliminar los impuestos sobre la vivienda para los menores de 35 años y argumentó que un joven que gane 1.300 € al mes no debería pagar más de 350€ al mes de alquiler.
También defendió las ventajas de una inmigración controlada y del lugar que ocupa España en el proyecto europeo, que calificó de "absolutamente existencial" para el país.
"La inmigración es un activo y una ventaja competitiva esencial para España en este momento", afirmó. "Tenemos que acabar con todo el discurso xenófobo, pero el Estado debe controlar la inmigración. Tenemos que decidir quién entra, cómo entra, cuándo entra y, si tiene que marcharse, también decidiremos cuándo se marcha. Nada de esto es contradictorio. Tenemos que hacer todo eso al tiempo que nos aseguramos de que Europa no caiga en las trampas de aquellas fuerzas políticas que no han venido a reformar Europa, sino a destruirla".
Democracia21 no es el primer partido de centro que ha intentado romper el tradicional duopolio entre socialistas y conservadores. El partido liberal Ciudadanos, fundado en 2006, pareció por un momento que iba a superar tanto al PSOE como al PP, pero su decisión de dar un giro hacia la derecha y su negativa a respaldar la moción de censura que expulsó a los conservadores del Gobierno en 2018 resultaron fatales. El apoyo a Ciudadanos se había mermado tanto para las últimas elecciones generales de julio de 2023 que decidió no participar en los comicios.
La decisión de Sánchez de convocar elecciones anticipadas es otra apuesta arriesgada del pragmático e impredecible presidente del Gobierno español. Las encuestas sugieren que el PP superará holgadamente al PSOE y se alzará con el primer puesto, pero es poco probable que consiga la mayoría absoluta, lo que le obligaría a contar con el apoyo de Vox para gobernar.
Sánchez, por su parte, esperará que la decisión del PP de aliarse con Vox y con el partido independentista catalán de derecha Junts para torpedear las propuestas en materia de vivienda movilice a los votantes de izquierda y moderados.
Sin embargo, el presidente del Gobierno ya se enfrenta a un revés electoral después de que el Tribunal Supremo de España decidiera mantener la suspensión del derecho al voto de decenas de miles de electores residentes en el extranjero que se beneficiaron de una ley aprobada por su Gobierno en 2022, que ofrecía la ciudadanía española a los descendientes de los exiliados durante la Guerra Civil y la posterior dictadura de Franco.
La medida ha enfurecido al PP y a Vox, que han acusado a Sánchez de intentar crear más votantes socialistas más allá de las fronteras de España. Aunque parece que la suspensión se mantendrá vigente para las elecciones, el tribunal ha señalado que su fallo no afectará a quienes puedan demostrar que sus padres o abuelos "sufrieron el exilio por razones políticas o ideológicas, o por motivos de creencia u orientación sexual".
El PSOE ha denunciado la presión política que subyace a la decisión como una afrenta a la democracia.
"Los nietos del régimen franquista podrán votar, pero no los de los exiliados, tal y como querían el PP y Vox", publicó en X la secretaria de Organización del partido, Rebeca Torró. "Su agenda fascista ha golpeado la piedra angular de la democracia: el derecho al voto. No dejaremos de denunciar esta atrocidad".
Traducción del artículo original publicado el 13 de octubre de 2026 en el diario británico The Guardian.











