sábado, 27 de junio de 2026

Miriam González, esposa del exviceprimer ministro británico Nick Clegg, inscribe un nuevo partido político en España

"Democracia 21" haría campaña desde el centro contra los socialistas en el Gobierno y la oposición de derechas

Miriam González Durántez pretende ocupar el traicionero terreno político centrista en España, donde otros han tenido dificultades © Nacho Hernández/FT

Miriam González Durántez, esposa del exviceprimer ministro británico Nick Clegg, ha registrado un nuevo partido político en España mientras baraja la posibilidad de presentar una candidatura poco probable desde el centro para desafiar al asediado presidente Pedro Sánchez y a sus oponentes de la derecha.

 

González, una abogada española especializada en derecho mercantil que lleva dos años lamentando los fracasos de la clase política española, ha registrado esta semana un partido llamado "Democracia 21" tras prometer que ayudará a "limpiar" el sistema.

 

Su decisión se produce en un momento en que la autoridad de Sánchez se ve mermada por una avalancha de acusaciones de corrupción contra personas de su entorno, entre ellas su esposa, Begoña Gómez, a quien un juez le ha retirado el pasaporte esta semana a la espera de juicio por cargos que incluyen la malversación de fondos. Ella niega haber cometido ningún delito.

 

Las próximas elecciones generales en España no están previstas hasta agosto de 2027, pero los adversarios políticos de Sánchez (cuya ira hacia él no ha dejado de crecer durante sus ocho años en el poder) le instan a convocar elecciones anticipadas.

 

Un portavoz de González describió el registro del partido como una medida de contingencia y afirmó que la esposa de Clegg no tomaría una decisión definitiva sobre la creación de un nuevo movimiento político hasta después del verano. La medida fue "un trámite administrativo, necesario en el proceso de construcción de una nueva opción política", señaló el portavoz.

 

En una entrevista concedida al Financial Times el año pasado, González criticó duramente tanto al Partido Socialista de Sánchez como al Partido Popular (PP), de la oposición de derechas, a los que culpó por igual de la corrupción y los fracasos políticos que están alimentando el descontento de la ciudadanía con la política.

 

Los aliados de Sánchez y los analistas políticos independientes sugieren que González Durántez tiene pocas posibilidades de obtener un número significativo de votos, sobre todo porque es menos conocida en su país de origen que en Gran Bretaña.

 

Su partido intentaría ocupar el traicionero terreno del centro, donde otros han tenido dificultades tanto en España como en el Reino Unido. Entre ellos se encuentran los Liberal Demócratas de Clegg, que quedaron prácticamente arrasados en las urnas en 2015 tras pasar cinco años en un gobierno de coalición con los conservadores. 

 

González, de 58 años, pasó cuatro años y medio en California con Clegg cuando este se incorporó posteriormente a Facebook, donde ascendió hasta convertirse en director de políticas de su empresa matriz, Meta. El año pasado afirmó que se inspiraba en Silicon Valley y en su "enfoque implacable en el futuro".

 

Pero esa asociación podría utilizarse en su contra: Meta se encuentra en el centro de la preocupación por la influencia nociva de las redes sociales y su fundador, Mark Zuckerberg, ha intentado ganarse el favor del presidente de EE. UU., Donald Trump, una figura profundamente impopular en España.

 

Las encuestas indican que, si hoy se celebraran elecciones generales en España, el PP obtendría el mayor número de escaños en el Parlamento, pero necesitaría aliarse con los populistas de derecha de Vox para alcanzar la mayoría y derrocar a Sánchez.

 

En 2024, González, que divide su tiempo entre España y Londres, fundó un grupo de presión llamado "España Mejor" para impulsar reformas políticas en varios ámbitos.

 

Esta semana, el Tribunal Supremo de España ha condenado a uno de los antiguos hombres de confianza de Sánchez, el exministro de Transportes José Luis Ábalos, a 24 años de prisión por delitos que incluyen soborno y malversación relacionados con la compra de mascarillas contra la COVID-19.

 

El ex primer ministro José Luis Rodríguez Zapatero, aliado de Sánchez y compañero socialista, también está siendo investigado por corrupción. Zapatero niega haber cometido ningún delito.


Traducción del artículo original publicado el 26 de junio de 2026 en el diario británico Financial Times.

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