Un centro de estudios afirma que la desvinculación de los precios de la electricidad y del gas también ha ayudado a proteger a España de las subidas provocadas por la guerra en Irán.
Según un informe, los hogares españoles ahorran 10€ al mes en la factura de la luz gracias a los aerogeneradores y los paneles solares instalados en los últimos cinco años.
Las facturas energéticas habituales serían un 19% más caras si los costes de la electricidad siguieran estando tan estrechamente vinculados a los precios del gas como en 2021, según Ember, un centro de estudios sobre el clima. El informe señala que la expansión "estratégica" de las energías renovables en España desde que Rusia invadió Ucrania en 2022 ha protegido a los hogares españoles de las últimas subidas de los precios de los combustibles fósiles provocadas por la guerra de Irán.
"Acabamos de sufrir un aumento del 60 % en los precios del gas y las facturas de electricidad en España prácticamente no han reaccionado; de hecho, incluso bajaron un poco en abril", afirmó Chris Rosslowe, analista de Ember y autor principal del informe. "Esto supone un contraste claro y evidente con la anterior crisis del gas, cuando las facturas de electricidad se dispararon de inmediato".
La quema de gas fósil es una de las formas más caras de generar electricidad en Europa, incluso sin tener en cuenta los costes sanitarios derivados de las emisiones de carbono. Según el análisis, la influencia del gas en los precios de la electricidad en España se redujo del 52% de las horas en 2021 al 9% de las horas en los primeros cinco meses de 2026. En Italia, que tiene los precios mayoristas de la electricidad más altos de Europa, el gas influye en el precio el 75% del tiempo.
El informe reveló que los precios de la electricidad en España subieron alrededor de un 50% en el primer semestre de 2021 (en línea con los precios europeos del gas), pero se mantuvieron "prácticamente inalterados" ante el aumento de los precios del gas en 2026. Los efectos de la volatilidad en los mercados mayoristas del gas solo se manifestaron en forma de picos de precios más elevados durante los períodos de escasez, en los que hubo que quemar grandes volúmenes de gas.
Mar Reguant, economista especializada en energía de la Universidad Northwestern, que no participó en el informe pero cuyos resultados de investigación pintaban "el mismo panorama", afirmó que una política ambiciosa ayudó a España a sacar el máximo partido de las condiciones favorables. En comparación con el resto de Europa, estas incluyen un potencial eólico considerable, una "energía solar inmejorable" y el almacenamiento hidroeléctrico por bombeo ya existente.
"No hay duda de que España y Portugal se están beneficiando enormemente de su temprana transición", afirmó. "La Península Ibérica goza de una posición privilegiada y ha actuado con inteligencia".
La energía eólica y solar generaron el 33% de la electricidad de España en 2021. En 2025, esa cuota había aumentado hasta el 42%.
En otros países europeos que también han ampliado las energías renovables a gran velocidad (como Alemania, que ha aumentado su cuota de energía eólica y solar en la generación eléctrica del 28% al 45% en los últimos cinco años), los beneficios para los consumidores han sido más moderados, ya que han desplazado a otras formas de energía, como el carbón y la energía nuclear.
El análisis, que utilizó datos de marzo y abril de 2026, tomó como referencia una tarifa eléctrica regulada que pagan aproximadamente un tercio de los hogares españoles y calculó el importe de la factura en un escenario en el que no se hubieran instalado las energías renovables incorporadas en los últimos cinco años.
Tenía en cuenta los costes de equilibrio pagados durante los periodos en los que las energías renovables generan demasiado o demasiado poco, pero no consideraba los costes ocultos que la sociedad paga por las diferentes formas de generación de energía, como el aumento de los costes sanitarios que conlleva la contaminación provocada por los combustibles fósiles.
El Dr. Diego García Gusano, investigador sénior en planificación energética de Tecnalia, un centro tecnológico vasco, que no participó en el análisis, afirma que las centrales eléctricas de gas de España siguen marcando el precio durante las horas clave y que los frecuentes periodos de precios muy bajos están debilitando la señal de inversión para seguir apostando por las energías renovables.
El lento despliegue de los sistemas de almacenamiento y la limitada flexibilidad de la demanda eléctrica han "agravado" la situación, añadió, impidiendo que el sistema absorba de manera eficiente el exceso de generación renovable.
"España está menos expuesta a las crisis del gas que otros países, pero no es inmune", señaló Gusano. "La apuesta por las energías renovables es muy acertada, pero se necesita mucho más para que esa apuesta sea estructural y no circunstancial".
Traducción del artículo original publicado el 16 de junio de 2026 en el diario británico The Guardian.

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