Según Eurostat, Italia sufre el fenómeno de las cunas vacías y el envejecimiento de la población, mientras que las estimaciones indican que España seguirá creciendo hasta alcanzar un máximo en 2050.
Europa envejece y se reduce, siendo España uno de los pocos países que logra frenar el descenso. Para finales de siglo, la Unión Europea contará con 53 millones de habitantes menos que en la actualidad: de los 451,8 millones actuales se pasará a 398,8 millones, lo que supone una caída del 11,7%. El dato se desprende de las últimas proyecciones demográficas de Eurostat, que lanzan una señal de alarma sobre la sostenibilidad de los sistemas de pensiones, sanitarios y del mercado laboral del Viejo Continente.
Italia y España en comparación
Si la media europea es preocupante, el caso italiano es uno de los más dramáticos. La población italiana pasará de 58,9 millones en 2025 a 44,7 millones en 2100, con una contracción global del 24%, dato que sitúa a Italia entre los países europeos más expuestos a los efectos de la baja natalidad y el envejecimiento.
Las razones son estructurales y ya conocidas. La tasa de natalidad italiana es una de las más bajas de la UE, con apenas 6,4 nacimientos por cada 1.000 habitantes, mientras que la edad media sigue aumentando. El resultado es una pirámide demográfica invertida que se acentuará en las próximas décadas.
![]() |
| Comparación entre Italia (arriba) y España, Eurostat |
La comparación con España es clara. Madrid también tiene una tasa de natalidad muy baja —solo 6,6 nacimientos por cada 1.000 habitantes, apenas por encima de la cifra italiana— y, sin embargo, las previsiones de Eurostat la sitúan entre los pocos países europeos que están frenando el descenso. A finales de 2100, la población española se situará en torno a los 49,7 millones, superando a Italia en 2060 con más de 53 millones de habitantes.
El modelo español: la integración como elección estratégica
¿Cómo es posible? La respuesta radica casi por completo en la inmigración. Las estimaciones indican que España seguirá creciendo hasta alcanzar un máximo en 2050, gracias sobre todo a los flujos migratorios que, históricamente, han compensado una tasa de natalidad que también se sitúa por debajo del nivel de reemplazo. Detrás de los datos demográficos españoles hay una elección política concreta. Un estudio del Financial Times reveló que el factor determinante del crecimiento económico de España es la gestión más liberal de la inmigración impulsada por el Gobierno de Sánchez desde 2022. Desde 2022, la población ha aumentado en 1,6 millones precisamente gracias al flujo de trabajadores que llegan al país. El 44% procede de América Latina, lo que facilita notablemente su integración social gracias al idioma común. El resultado es que en España las entradas por motivos laborales, en porcentaje sobre la población total, son casi el triple que en Italia (datos del Observatorio de las Cuentas Públicas Italianas). En mayo de 2025 entró en vigor una reforma estructural que tiene como objetivo regularizar a 300.000 personas al año hasta 2027.
Traducción del artículo original publicado el 18 de abril de 2026 en el diario italiano Il Corriere Della Sera.

No hay comentarios:
Publicar un comentario