lunes, 13 de julio de 2026

Los conservadores españoles y el partido de extrema derecha Vox estrechan lazos con la coalición andaluza

El acuerdo, que incluye una política de “prioridad nacional”, acerca la posibilidad de un acuerdo a nivel nacional entre los partidos

El presidente de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, durante la primera sesión del debate de investidura celebrado el mes pasado en Sevilla. Fotografía: Francis González/Sopa Images/Shutterstock


 La posibilidad de una coalición nacional entre el Partido Popular (PP), de tendencia conservadora, y el partido de extrema derecha Vox se ha hecho aún más real después de que ambas formaciones hayan cerrado un nuevo acuerdo que permitirá al PP seguir gobernando la región sureña de Andalucía.

 

El PP, que ha gobernado este antiguo bastión socialista durante los últimos siete años, perdió su mayoría absoluta en las elecciones autonómicas de mayo, lo que le obligó a recurrir a Vox para mantenerse en el poder en la región más poblada de España.

 

El actual presidente regional del PP, Juan Manuel Moreno Bonilla, esperaba gobernar en solitario para evitar depender de Vox, que ha intentado arrastrar al PP aún más hacia la derecha en las coaliciones regionales al insistir en que las personas nacidas en España tengan prioridad sobre las nacidas en el extranjero en materia de vivienda y servicios públicos.

 

Aunque Moreno había tachado la denominada política de "prioridad nacional" de Vox de "eslogan sensacionalista pero vacío" durante la campaña, el acuerdo de coalición, firmado el jueves, garantiza explícitamente "la prioridad nacional en el acceso a las prestaciones públicas". El acuerdo también rechaza las políticas de inmigración del Gobierno central español, liderado por los socialistas, y establece que Andalucía no aceptará más menores migrantes no acompañados.

 

Otras prioridades incluyen oponerse a "la imposición de agendas ideológicas en lo que respecta al cuidado del medio ambiente", defender la ganadería intensiva "frente a la criminalización por parte del lobby de los derechos de los animales y las políticas climáticas desarrolladas en Bruselas", y proteger y preservar las corridas de toros.

 

Al igual que en otras comunidades autónomas donde el PP y Vox gobiernan en coalición (Extremadura, Aragón y Castilla y León), el nuevo Gobierno andaluz quiere derogar la legislación que se introdujo hace cuatro años para llevar "justicia, reparación y dignidad" a las víctimas de la guerra civil y de la posterior dictadura de Franco.

 

Su intención es sustituirla por la denominada "ley de la armonía", que tanto el Gobierno nacional como las asociaciones de memoria histórica y los expertos de la ONU han condenado como un intento descarado de encubrir, justificar o borrar los horrores de la época franquista.


El líder de Vox en Andalucía, Manuel Gavira, durante una rueda de prensa tras conocerse los resultados de las elecciones autonómicas de mayo. Fotografía: David Arjona/EPA

Moreno elogió el pacto de coalición como un "acuerdo legislativo sensato, justo y legal" que aportaría cuatro años de estabilidad, mientras que su jefe, el líder nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo, rindió homenaje al "compromiso, la capacidad de diálogo y la vocación de servicio" del presidente regional reelegido.

El líder de Vox en Andalucía, Manuel Gavira (que ocupará el cargo de vicepresidente regional) afirmó que el acuerdo garantizaría un gobierno "que defienda el sentido común y mejore la vida de los andaluces".

 

Las elecciones autonómicas de mayo resultaron un desastre para el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), liderado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Pasó de 30 a 28 escaños en el Parlamento regional, compuesto por 109 escaños, lo que supone su peor resultado de la historia en Andalucía. El PP, a pesar de quedar en primer lugar, redujo su número de escaños de 58 a 53, mientras que Vox ganó un escaño más y terminó con 15.

 

El partido de izquierdas Adelante Andalucía pasó de dos a ocho escaños, y la coalición de izquierdas Por Andalucía conservó los cinco escaños que obtuvo hace cuatro años.

 

El círculo más cercano a Sánchez y su partido se ven sacudidos por una serie de casos de corrupción, mientras España se prepara para las elecciones generales del año que viene. Las encuestas apuntan a que el PP quedará en primer lugar, pero podría tener dificultades para conseguir la mayoría absoluta, lo que le obligaría a depender de Vox para gobernar a nivel nacional.

 

Feijóo se ha negado en repetidas ocasiones a descartar una coalición nacional con Vox. En una reciente entrevista televisiva, el líder del PP (a quien se presentaba como el hombre que devolvería al partido al centro del espectro político cuando fue nombrado hace cuatro años) afirmó que, aunque esperaba gobernar en solitario, no tenía intención de "demonizar" a Vox.

 

"Si resulta que tenemos que llegar a un acuerdo para formar un gobierno de coalición, nos sentaremos a negociar y formaremos una coalición de gobierno que se ajuste a los principios básicos de nuestros partidos, y estableceremos una serie de líneas rojas que no voy a traspasar", declaró el mes pasado en el programa "El Hormiguero»" de Antena 3.

 

La secretaria de Organización del PSOE, Rebeca Torró, afirmó que el acuerdo de Andalucía demostraba que no existía ningún "PP moderado" ni ningún "PP de línea dura", y añadió: "Solo hay un PP que es exactamente igual que Vox".

 

Torró señaló que cada una de estas alianzas seguía un guion ya conocido: "Retrocesos en materia de igualdad, ataques a los derechos de las personas LGBTI, debilitamiento de los servicios públicos, cuestionamiento del cambio climático y normalización de un discurso que pone en peligro derechos y libertades que se han conquistado con gran esfuerzo a lo largo de décadas".

 

El predecesor de Feijóo, Pablo Casado, se vio debilitado por su incapacidad para decidir cómo responder a la creciente competencia de Vox. A pesar de contar con Vox para sostener tres gobiernos regionales del PP, acabó volviéndose contra el partido de extrema derecha en un discurso incendiario ante el congreso hace seis años.

 

"Os jactáis de ser populistas con vuestra demagogia que ofrece soluciones fáciles (y, por lo general, falsas) a problemas complejos", afirmó Casado. "El Partido Popular no quiere ser otro partido del miedo, de la rabia, del resentimiento y la venganza, de los insultos y las escaramuzas, ni de la manipulación, las mentiras y la oposición retrógrada".


Traducción del artículo original publicado el 3 de julio de 2026 en el diario británico The Guardian.

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