Con un crecimiento del 2,8% en 2025, España confirma su papel de locomotora económica de Europa. Sin embargo, los españoles tienen dificultades para notar los beneficios, especialmente ante la subida vertiginosa de los precios de la vivienda.
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| El turismo y la restauración son los grandes motores del crecimiento español. Aquí vemos un restaurante en San Sebastián, en el País Vasco. |
Su crecimiento se desmarca del ritmo de la zona euro (1,5% de media), gracias, en particular, al impulso del consumo y al auge del turismo, pero también al aumento de las exportaciones de servicios no turísticos, especialmente en los sectores de las finanzas y la consultoría, el transporte, la ingeniería y la tecnología.
Locomotora de la zona euro
Se prevé que la buena marcha de la economía española continúe, con un crecimiento del 2,3% en 2026 según las previsiones del FMI. Los analistas de CaixaBank se muestran más cautelosos y apuestan por un avance del 2,1%, debido en parte a las incertidumbres geopolíticas y a la incógnita que pesa sobre los aranceles aduaneros.
Consideran que, en cualquier caso, España debería seguir siendo el motor de la zona euro, con "un crecimiento moderado, pero sólido". Este debería verse impulsado por las inversiones relacionadas con el plan de recuperación europeo NextGenerationEU, que debería inyectar 17.500 millones de euros en la economía española este año. Al mismo tiempo, seguirá apoyándose en un aumento del consumo relacionado tanto con el buen comportamiento del mercado laboral como con el crecimiento de la población.
A pesar de estos resultados halagüeños, los españoles no tienen la sensación de estar cosechando los frutos del crecimiento. Según el think tank Funcas, el 55% de ellos considera que la situación económica es peor que antes de la pandemia, y solo el 22% cree que su situación ha mejorado en los últimos cinco años.
La caída del desempleo, que acaba de descender por debajo del 10% por primera vez desde 2008, no ha servido de nada, al igual que el aumento del salario mínimo, con un incremento del 3,1% este año, lo que supone un salto del 66% desde la llegada al poder del socialista Pedro Sánchez en 2018. El malestar social se ve alimentado en gran medida por las dificultades para acceder a la vivienda, percibidas como el principal problema, especialmente entre los jóvenes.
De hecho, el PIB per cápita apenas ha crecido desde la crisis financiera de 2008. "En los últimos años, el crecimiento ha sido más acumulativo que cualitativo", explica Raymond Torres, director de coyuntura de Funcas. "La actividad se ha visto estimulada por una fuerte llegada de mano de obra en los últimos años. Si el crecimiento ha sido fuerte es porque hay más gente trabajando y consumiendo, no porque vivan mejor".
Las estadísticas muestran que los inmigrantes son los más activos en el mercado laboral: de los más de 600.000 puestos de trabajo creados en 2025, más del 40% están ocupados por personas nacidas en el extranjero, en su mayoría en actividades de bajo valor añadido.
Tendencias migratorias recientes
Pero los parámetros están cambiando. Un estudio del Banco de España revela el impacto de las tendencias migratorias recientes. Los recién llegados de los últimos años, procedentes principalmente de América Latina, cuentan con un mejor nivel de formación.
Esto les abre las puertas a otros sectores y a puestos vacantes más cualificados, con mejores salarios. Esta nueva configuración hace que los trabajadores nacidos en el extranjero contribuyan con una cuarta parte al crecimiento del PIB per cápita de España, según el Banco de España.
El último informe del Observatorio de Productividad y Competitividad de la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas confirma la tendencia. Indica que la productividad española ha crecido a un ritmo anual del 1,4% desde 2020, la tasa más alta desde... 1995, mientras que en el conjunto de la zona euro se mantiene estancada. Con un PIB per cápita que ha ganado un 3,8% anual desde la pandemia... aunque estos avances se ven contrarrestados por la imparable subida de los precios de la vivienda.
Traducción del artículo original publicado el 30 de enero de 2026 en el diario francés Les Echos.

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